
05 abril, 2008
04 febrero, 2008
La Frase del mes
La vida no es demasiado corta.... el problema es que pasamos la mayor parte del tiempo muertos.
Compro sexo, vendo neuronas
¿El tamaño de las tetas es inversamente proporcional al tamaño del cerebro de una mujer? Me hago esta pregunta porque no puedo dejar de observar como nuestra sociedad consume cada vez más y más sexo, desde temprana edad... y las mujeres tenemos parte de la culpa. Una culpa compartida, claro está, porque los padres tampoco se quedan fuera a la hora de repartir responsabilidad en este asunto. Los medios gráficos se llenan de mujeres en pocas ropas sin importar el horario ni el lugar en donde se exhiben. Desde novelas brasileras con escenas de sexo a las 3 de la tarde, pasando por un sin fín de revistas donde las "vedettes" de turno salen como dios las trajo al mundo y están a la vista y alcance de cualquier transeúnte que camine por la vía pública, hasta llegar a la red de redes, máxima fuente de pornografía, en la que no se puede escribir ni la mas inocente palabra en un buscador porque de seguro que traerá mas de un link y una imagen que incluya sexo.
El sexo vende, si señores, y no es que yo sea una monja ni que mis hijas sean producto del espíritu santo, claro que no. Y estoy de acuerdo en que cada uno es dueño de hacer con sus dotes y atributos lo que mas le plazca... pero a conciencia. Podemos ser mujeres, sentirnos atractivas y disfrutar nuestra sexualidad sin denigrarnos... pero claro, para eso debemos tener además de siliconas alguna que otra neurona, sino deberemos recurrir necesariamente al conductor de programas de "entretenimiento para la familia(???)" de turno para que frente a una cámara insulte nuestro pobre intelecto mientras se llena los bolsillos gracias a que sarandeamos nuestras curvas haciendo el baile del caño. Por supuesto, nuestros bolsillos también se van a llenar, lo sé.
Pero toda esta publicidad que se le dá al sexo y toda esta saturación trae sus consecuencias. Me a tocado presenciar tristemente, como tres niños de menos de diez años, luego de jugar en un ciber 50 minutos a su juego preferido, usaban los otros 10 minutos restantes en mirar páginas con videos porno. El mas pequeño de ellos, que no superaba los 8 años, no podía dejar de tocarse la entre pierna sumamente excitado. Y me pregunto que pasa por la cabeza de un adulto que deja a una criatura frente a una computadora a solas sin controlar lo que hace, y que pasa por una criatura que se expone al sexo sin saber siquiera de que se trata. ¿Con qué necesidad exponerlos antes de tiempo? Luego vemos como muchos menores que no llegan a los 12 años abusan de otros, sin importar siquiera si son del mismo sexo o no. Y no me digan que absorver toda esta cultura sexual no influye sobre ellos. Vemos que el "No" de una mujer cada vez se respeta menos, que tenemos que vivir aterrados rogando porque nuestros hijos no sufran ningún abuso cuando no están con nosotros porque ya ni siquiera podemos tener la tranquilidad de que están a salvo en el jardín, en la escuela o en el club.
Si el sexo vende, es porque nosotros compramos. Compramos sexo, violencia y morbo porque nos encanta... parece que nuestros valores intelectuales están agonizando hace tiempo.
El sexo vende, si señores, y no es que yo sea una monja ni que mis hijas sean producto del espíritu santo, claro que no. Y estoy de acuerdo en que cada uno es dueño de hacer con sus dotes y atributos lo que mas le plazca... pero a conciencia. Podemos ser mujeres, sentirnos atractivas y disfrutar nuestra sexualidad sin denigrarnos... pero claro, para eso debemos tener además de siliconas alguna que otra neurona, sino deberemos recurrir necesariamente al conductor de programas de "entretenimiento para la familia(???)" de turno para que frente a una cámara insulte nuestro pobre intelecto mientras se llena los bolsillos gracias a que sarandeamos nuestras curvas haciendo el baile del caño. Por supuesto, nuestros bolsillos también se van a llenar, lo sé.
Pero toda esta publicidad que se le dá al sexo y toda esta saturación trae sus consecuencias. Me a tocado presenciar tristemente, como tres niños de menos de diez años, luego de jugar en un ciber 50 minutos a su juego preferido, usaban los otros 10 minutos restantes en mirar páginas con videos porno. El mas pequeño de ellos, que no superaba los 8 años, no podía dejar de tocarse la entre pierna sumamente excitado. Y me pregunto que pasa por la cabeza de un adulto que deja a una criatura frente a una computadora a solas sin controlar lo que hace, y que pasa por una criatura que se expone al sexo sin saber siquiera de que se trata. ¿Con qué necesidad exponerlos antes de tiempo? Luego vemos como muchos menores que no llegan a los 12 años abusan de otros, sin importar siquiera si son del mismo sexo o no. Y no me digan que absorver toda esta cultura sexual no influye sobre ellos. Vemos que el "No" de una mujer cada vez se respeta menos, que tenemos que vivir aterrados rogando porque nuestros hijos no sufran ningún abuso cuando no están con nosotros porque ya ni siquiera podemos tener la tranquilidad de que están a salvo en el jardín, en la escuela o en el club.
Si el sexo vende, es porque nosotros compramos. Compramos sexo, violencia y morbo porque nos encanta... parece que nuestros valores intelectuales están agonizando hace tiempo.
Que poco me dura la conducta femenina...
Siempre fui de la creencia de que la naturaleza me tendría que haber hecho hombre. Sentarme con mis amigos a hablar del último juego que instalé en la compu, o de cuantos frags hice anoche en el Counter Strike, o a mirar mujeres y decir "mirá que buena está aquella perra", sentir totalmente convencida de que mis rollitos el sexo opuesto los encontrará sensuales asi como la barba de hace tres dias solo les hará cosquillas ¿pero raspar? naaa no sean exageradas!Ser mujer es sacrificado. Someterse a sesiones agonizantes de depilación (si señores, ustedes, los mas osados, se afeitarán sus partes íntimas pero nosotras recurrimos a la cera o la depiladora eléctrica). Hacer acrobacias arriba de los zapatos de taco para terminar con los pies llenos de curitas pasándonos la piedra pomez todos los dias. Cubriendo nuestra piel con maquillajes que luego hay que, odiosamente, sacarlo todas las noches. Untándonos con cremas "milagrosas" que nunca tienen en nosotras el efecto que tienen sobre ese porcentaje de mujeres con las cuales las testean. Dejando medio sueldo en la peluquería y en productos para combatir el frizz, el maltrato de las tinturas, del secador y de la planchita. Y por supuesto... siguiendo los consejos de la revista femenina de turno y sintiéndonos marginadas cuando en ellas vemos que las marcas "top" de moda estan fuera del alcance de una persona de clase media.A veces creo que todo este ritual al que se someten las mujeres no es más que la explotación comercial de la baja autoestima. Y me revelo contra eso, la belleza de una mujer no es directamente proporcional al dinero que gasta en su imagen.Si señor... yo tendría que haber nacido hombre. Pero no sucedió y acá estoy, en la lucha eterna de la adicción a la moda y mi naturaleza anti femenina.
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